viernes, 11 de marzo de 2011

EL TEMOR Y EL MIEDO



Ya hemos dicho que cargamos sobre nuestros hombros una pesada carga, imaginaria por supuesto. Porqué nos empeñamos en hacerlo? O dicho de otra forma, qué es lo que nos impide liberarnos de tan pesado equipaje y vivir una vida más liviana, más segura y feliz?
Esta carga se ha ido incrementando en nuestra vida a través de las distintas experiencias vividas, hemos colocado en esta “joroba” imaginaria las falsas creencias, los miedos, temores, dudas, etc., pero lo más inquietante es que hemos abandonado la responsabilidad de nuestras vidas al sumergirnos en un mar de justificaciones, excusas, limitantes que nos paralizan y nos privan de la posibilidad de una vida mejor. Para ilustrarlo refiero la historia de una persona que siempre había subsistido con lentejas, nunca probó otra cosa, un día cualquiera encontró a un maestro quien le dio la oportunidad de disfrutar de un inmenso banquete con toda clase de golosinas y manjares, Saben que hizo esta persona? En una de sus manos empuñó con fuerza un gran manojo de lentejas y se dirigió a la gran mesa para engullir lo que allí había, pero cual fue su sorpresa cuando el maestro le dijo que para deleitarse con ese banquete debía soltar las lentejas, que creen que hizo? Sus temores, su inseguridad lo paralizaron y prefirió quedarse con las lentejas a participar de tan generoso regalo. Cuántas veces nosotros no hemos hecho lo mismo? Hemos desperdiciado oportunidades por permanecer en un estado de comodidad que nos evita enfrentar nuestros miedos y temores.
Al definir miedo y temor se establece una diferencia: El miedo se define como una emoción natural que nos protege del peligro real, mientras que el temor es una emoción artificial que nos hace evitar o huir de peligro imaginario.
Cuáles creen que son los más difíciles de enfrentar? ´Diría que los imaginarios; porque están en nuestra mente y requieren la conciencia de que existen, debemos reconocerlos para enfrentarlos. Y de qué armas nos valemos para hacerlo? Una muy potente: El poder que está dentro de nosotros, la seguridad de la capacidad que tenemos para realizarlo. Este primer paso requiere de retomar las riendas de nuestra vida y dejar de endilgarle culpa a los demás porque al hacerlo estamos negando que tenemos una dificultad.
Cuando revisaba el audio de la culpa es de la vaca, juzgaba la forma en que la vaca era sacrificada y hasta interpreté como cruel la manera en que se describía. Al ir avanzando en la grabación me di cuenta de algo: Se necesita valentía para matar todas nuestras vacas y no importa la forma de hacerlo, son tan malvadas me decía, que merecen morir sin piedad! Empuñemos entonces el florete y empecemos sacrificarlas!

Por: Martha Cecilia Ramírez

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