viernes, 18 de marzo de 2011

(YO NO PUEDO…YO NO QUIERO!...) YO PUEDO, YO QUIERO!


La expresión “yo no puedo”, constantemente aparece en nuestra cotidianidad. Son palabras que nos restringen y nos impiden actuar para lograr el cambio, para cambiar la insatisfacción al no estar viviendo una vida plena. Y si algo hemos aprendido en este recorrido de gansos y gansas es que tenemos el potencial para hacerlo, los recursos necesarios para modificar nuestras creencias limitantes y los paradigmas que durante tantos años se han apoderado de nosotros trazándonos un camino de obstáculos que a veces percibimos como insalvables.

Cuando pienso en ese poder tan inmenso que tenemos en nuestra mente, viene a mi recuerdo una historia que leí en alguna ocasión: “Cuenta una leyenda mitológica griega que el rey Pigmalión esculpió una estatua con la figura ideal de la mujer. A Pigmalión le gustó tanto su obra que quiso que se convirtiera en un ser real. El deseo fue muy fuerte e hizo todo lo que pudo para conseguirlo. Pidió ayuda a Venus Afrodita, la diosa del amor, la cual colaboró en que su sueño se hiciera realidad. Así nació Galatea, su mujer ideal”

Al analizar esta leyenda se observa que hay aspectos que contribuyeron a que el rey Pigmaleón viera realizado su sueño: Creer firmemente en lo que quería, tener la expectativa de que iba a cumplir y acompañar con mensajes que motivaran su consecución, yo agregaría además, la acción. Este efecto, denominado el “efecto pigmaleón es considerado en diferentes teorías como base de motivación.

Creer significa que yo puedo y para muchas personas es difícil reconocer que tengo esta capacidad. En el audio plantean como camino facilitador del cambio, la modificación de nuestras representaciones construidas a través de nuestras experiencias y para graficarlos de una manera más pedagógica quisiera referirme a un libro que leí hace poco sobre la vivencia de un periodista-humorista enfrentado a un cáncer. El señor Vallejo a través de un humor contagioso conduce al lector por las diferentes fases de su enfermedad en compañía de un personaje que ha sido embestido de sabiduría, gracia y ternura. Una forma de representar a un visitante inesperado que fue recibido al principio como una amenaza pero que después termina siendo un maestro para cambiar su vida. ¡ Déjenme decirles que al terminar el libro terminé queriendo y extrañando a este protagonista: El Cangrejo!.

Otro elemento que se evidencia en el curso de crecimiento personal del audio es la presencia en nosotros de una parte responsable de ciertos comportamientos autodestructivos que nos llevan a construcción de relaciones no sanas una y otra vez. Con grato placer recibí la instrucción de agradecerle a esa parte no responsable por ese comportamiento que estaba buscando un beneficio de manera inequívoca; también la necesidad de escudriñar alternativas para conseguir el mismo beneficio de una forma asertiva. En mi opinión la culpa y el enojo que allí se mencionan inapropiados contribuyen a evadir nuestra responsabilidad sobre el problema y a seguirlo manteniendo. Considero el mensaje como una manifestación de reconocimiento de aspectos inadecuados presentes en todas las personas que proyectamos y se muestran para ser mejorados.

Tenemos entonces elementos valiosos que podemos adoptar para ser capitanes de nuestro propio barco, con un arsenal de recursos que son nuestra mayor herramienta para emprender un recorrido al final del cual empuñaremos un precioso trofeo: Nuestro éxito personal! Por eso mi recomendación es que todos los días nos apropiemos de la frase “YO QUIERO”, en todas las situaciones que vienen a darnos la posibilidad de aprender y ser mas fuertes cada día.
Martha Cecilia Ramírez Uribe

Psicóloga

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