martes, 5 de abril de 2011

De la pelea al encuentro…Estrategias para encontrarnos en los desencuentros

Los conflictos son inherentes a nuestras relaciones humanas; es un hecho que ante el desacuerdo de valores, intereses y necesidades en ocasiones algunos nos sintamos en conflicto con los demás. Lo que no es natural es el cómo asumimos los conflictos, nuestra respuestas al mismo puede darse desde la omisión, búsqueda de consenso, los actos violentos u otras más, como las peleas o pleitos donde la intención es que haya un ganador y un perdedor, tomando el camino de subvalorar lo que el otro piensa, siente, necesita y desea, incluso llegando a agredir con tal finalidad.

¿Pero logramos resolver el conflicto con las peleas? Quizás se logre sentir que se tiene la razón del asunto y que la verdad propia es la de todos, pero no es así, una verdad entre las infinitas verdades existentes, necesita aceptación y comprensión para ser apropiada, siendo la pelea sólo una imposición que logra apropiación y validación para el otro. Pero más allá de eso, al ganar una pelea perdemos la capacidad de valorar la diversidad y diferencia de la humanidad que el otro es y representa, perdemos la posibilidad de conocer la humanidad del otro limitándolo a una molesta y mera existencia, existencia que se trata de una persona que se relaciona con nosotros desde un vinculo familiar, de amistad, de amor, laboral y desde el más sublime vinculo que pueda existir entre nosotros, la igualdad de ser seres humanos.

Así, cuando tomamos el camino del pleito o la pela como resolución de los conflictos lo que está en riesgo es fracturar nuestros vínculos e inclusive llegar a hacer ruptura con ellos, ante la agresividad física y emocional que implica una pelea.

Entonces ¿Qué otras posibilidades hay? La confrontación es una de ellas, el conversar con el otro poniendo en cuestionamiento o critica las diferencias existentes, buscando que el otro explique sus diferencias respecto a las mías, como si se tratase de una defensa o justificación reciproca de la posición propia ante la otra, con la intención de cambiar las posturas ajenas que nos conflictua. ¿Y resolvemos el conflicto? bueno, la confrontación es una posibilidad que nos acerca ante el dialogo y rehusar a la violencia, pero nos aleja desde las intención de cambiar al otro escuchando sus posturas pero quizás sin querer comprender por qué razones y motivaciones estas son así. Otra estrategia alternativa, es sencillamente más que una confrontación tener un encuentro de expresión, un encuentro donde buscamos comprender o desatar el conflicto conociendo mutuamente las necesidades, intereses y motivaciones personales que están detrás de esas posiciones que nos conflictua, pero sobre todo, identificando en ello las que nos unen, lo que compartimos colectivamente…encontrarnos detrás de esas diferencias.

Creo que una mejor estrategia antes de la pelea y la confrontación, sencillamente es el encuentro con el otro ser más allá de las ideas no compartidas, es decir, el encuentro donde la intención compartida es reconocer lo que nos vincula, dándonos cuenta así que lo que conforman nuestros vínculos o relaciones son más fuertes que una situación conflictiva. No se trata de cambiar al otro, se trata de cambiar, transformar y mejorar el modo de relación que juntos han construido….Cambiar el modo de relación que tengo con ese otro desde acuerdos ante la situación y la relación que compartimos.


Jessica Suescún D.

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